El lujo no se está moviendo en una única dirección.

En los resultados publicados por LVMH el 12 de octubre, Moda y Marroquinería registraron una caída orgánica del 5% en el tercer trimestre de 2026, mientras que Relojes y Joyería crecieron un 6%. Dentro del mismo grupo y en el mismo periodo conviven, por tanto, evoluciones muy diferentes.

No es suficiente para describir todo el mercado, pero es una señal interesante. En una fase de mayor atención al gasto, algunas categorías parecen conservar mejor su capacidad de atracción. El cliente no valora solamente la marca: también considera hasta qué punto un objeto es reconocible, duradero y capaz de mantener su significado con el tiempo.

Los datos de Citi sobre el gasto estadounidense también muestran a un consumidor más prudente. En septiembre, las compras con tarjeta en marcas de lujo disminuyeron un 6% respecto al año anterior.

Más que una lectura uniforme del sector, parece surgir una selección más atenta. No todo lo que pertenece al lujo se percibe de la misma manera y no todas las categorías responden a las mismas motivaciones.

Comprender dónde continúa concentrándose el deseo puede ser más interesante que preguntarse únicamente si el mercado está creciendo o desacelerándose.